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Nota de la salida a Desembocadura del río Maipo y laguna de Cartagena,
el día sábado 13 de junio de 2009
No parecía una playa muy especial a primera vista. Pero ocurrió que nos encontramos ahí con amigos que venían volando desde el ártico. Se reunían en este paso con misteriosos viajeros que migraban del Amazonas, los rayadores. Y de un grupo que yo estimé de 300 ejemplares, resultaron ser 1.300 gaviotas garumas. Esto es descubrir: de repente de un grupo de pájaros aparecen las distintas especies, sus viajes, sus tiempos, sus edades. El pilpilén tiene a la desembocadura del Río Maipo como uno de sus lugares favoritos, es donde más pilpilenes juntos puedes ver. Y encontramos un zarapito que prefirió dejar el período de reproducción para el próximo año. Surgen las especies específicas, los lugares concretos, aparece la forma de vida particular de una especie, cuya población mundial prefiere unos lugares y no otros. Nos imaginamos sus viajes, trazamos sus recorridos, vemos esos mundos lejanos de donde vienen. Una migración nocturna en el amazonas; un vuelo directo al ártico en una semana; un año sin reproducción. Se encuentra un ave del ártico con una del amazonas, pero este encuentro no durará mucho, para seguir con el camino de las estaciones. Se encuentran mundos, y a nosotros, testigos, se nos dibuja una sonrisa del asombro.
Como no confundir a la garuma con la gamuza por su textura, o con la garuga cuando vuela en bandadas. Como no soñar con la liviandad de las plumas de las garzas y sus viajes. Y regocijarse mirando cómo se confunden los viajes de estas aves con los mundos propios.
Fue un día de mucha alegría y de bonitos descubrimientos. Estuvimos en la desembocadura del río Maipo y luego en la laguna de Cartagena. Vimos 35 especies distintas en Santo Domingo y alrededor de 40 en Cartagena. La cálida compañía fue fundamental también: Fabrice, Rodrigo, Armando y Viviana. Nosotros éramos la Javi, la Maca y yo, Nicolás.
Una cosa importante que nos explicó Fabrice, dentro de otras, fue que especies distintas conviven precisamente porque se alimentan de cosas distintas. Quizás por eso ese día habíamos arquitectos, biólogos, profesores, ingenieros, psicólogos y artistas. Muchísimas gracias por lo que nos mostraron y lo que nos dieron, fue un día muy especial, en un lugar único.
Muchas gracias a la ROC!
Nicolás Amaro

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